¿Una página? ¡cómo la vida misma!

¿Que cómo es escribir en una página? Pues exactamente lo mismo que hablar, las mismas ventajas y los mismo inconvenientes.

Ventajas:

  • Dices lo que quieres

Desventajas:

  • Buf, creo que en lugar de enumerar escribo de forma caótica y, si os apetece, os leéis el párrafo entero.

Siempre tienes algo que decir. En contra de lo que nos dicta la razón, siempre hay algo que decir. El hecho de no querer escribirlo o no querer hablar en voz alta ya es un síntoma de que hay algo que decir. Aunque nada de esto implica calidad, por la cabeza puede que no pase mas que basura, pero ya es algo que decir. También puede ocurrir que tengas algo bueno (de calidad, no bueno en sentido moral) que decir pero no quieras decírselo a todo el mundo; o, tal vez sólo se lo quieras decir a unos cuantos; o quieres decírselo a todos menos a una persona; o haya alguien a quién se lo quieras dar con más detalle; o no te apetece que te juzguen por algo que la mayoría no está en condiciones de entender plenamente (les faltan datos, por ej.); o es posible que te de vergüenza; o tienes miedo (no es tan raro tener miedo a decir algo, ¿cuántas veces os habéis callado una cosa? ¿no ha sido nunca por miedo?); o más fácil, has prometido no decirlo; o simplemente, sólo se lo quieres decir a una persona porque al resto del Universo no le importa una mierda…

«Luego que has soltado la palabra, ésta te domina. Pero mientras no la has soltado, eres su dominador.»

Proverbio árabe.

blog, qué horror de palabra

Ya me han dicho varias personas cosas del estilo de «¿este es tu blog?» o «ya he visto tu blog».

Creo que es el nombre menos afortunado que se le ha podido dar a este sistema de publicación. El palabro es una degeneración de «web log» que en inglés pues aún dice algo. La primera vez que vi un blog de estos fue el de Ramón Buenaventura que sigue conservando el mismo formato con muy pocos cambios. Es un blog muy curioso, no trata un tema concreto, si no que el hombre escribe lo que le parece, te recomienda un programa que usa, cita a un poeta, reseña un libro, te habla de la tele…

Recuerdo que ya hace bastante tiempo (para lo que es esto de la informática) él escribía sobre el nombre que se le daba a esto de los blogs. Entonces se les llamaba bitácoras, aún no habíamos sufrido el tsunami “guiri”. Es curioso que en este caso primero le pusimos nombre en castellano y luego el anglosajón se lo llevó todo por delante cuando lo normal es que ni siquiera le pongamos nombre a nada y cada producto nos venga con su nombre inglés original y, si hay mucha suerte, luego le cambiemos el nombre por uno que nos suene mejor. Volviendo a lo de bitácora, creo que no le gustaba el nombre y él prefería cuadernillo por lo de cuadernillo de apuntes o algo así que, como ya he dicho, hace bastante que se hablaba sobre el nombre de estas cosas y lo tengo como un recuerdo lejano. No sé qué opinará ahora pero a mí eso de bitácora me suena muchísimo mejor que blog y lo de librillo no me suena nada mal.

Es curioso, es el primero que leí y es uno de los que siempre, siempre sigo. Creo que he leído todo lo que ha escrito en su página (cambio de dominio incluido) y nunca he tenido en la mano ningún libro suyo. Cosas de estos mundos informáticos.

En fin, una página muy recomendable, un librillo muy recomendable y un personaje muy recomendable por esa mezcla de clásico y moderno.

Guía del Autoestopista Galáctico

8 de marzo, un buen día para empezar. Por ejemplo en 1828 nace Julio Verne que espero que no haya que decir nada sobre él.

Guía del Autoestopista GalácticoPero sobre todas las cosas este es un día grande porque a las 22:30 del 8 de marzo de 1978, se emite en la BBC el primer episodio de la Guía del Autoestopista Galáctico, obra cumbre de la ciencia ficción, escrita por Douglas Adams.

Si no sabéis que es la Guía del Autoestopista Galáctico es difícil explicarlo en pocas palabras. Primero fue una serie de la radio, luego unos libros, incluso una serie de televisión. En el mundo anglosajón es una obra muy popular aunque fuera tal vez sea más conocida por la película que se (mal)estrenó en 2005.

Yo siento un especial cariño por los libros, que se suelen definir como «una trilogía en cinco partes». El primero que cayó en mis manos fue hace bastantes años, estaba perdido en una estantería de casa mi tío, que no tenía ni idea que era ese libro, y tenía un título sugerente Guía del autoestopista galáctico. Con el tiempo busqué el resto de la serie y me extrañó muchísimo cuando pregunté en una librería y el tío que me atendió no sólo no buscó en el ordenador si no que no dudó ni un instante al llevarme al lugar dónde estaban los libros. En fin, la estantería de abajo, junto al suelo, en un rincón de la librería no me parecía un sitio donde se pudiese guardar algo que mereciese la pena pero con el tiempo creo que fue algo parecido a La Historia Interminable o algo así.

El resto de la colección tiene unos títulos aún más llamativos: El restaurante del fin del mundo, La vida, el universo y todo lo demás, Hasta luego, y gracias por el pescado e Informe sobre la Tierra: fundamentalmente inofensiva.

Para el primer día ya está bien y seguro que vuelvo a escribir sobre la Guía, obra absurda y divertidísima pero con muchísimo más fondo que la mayoría de los libros que hay por ahí.